sábado, 7 de abril de 2012

Puede , solo puede.

Sí, puede que no sea la persona más fuerte, ni la más valiente o la más decidida. Puede que me equivoque muchas veces, demasiadas quizás… Puede que me de cuenta de lo que quiero cuando ya no lo tengo, que mi lista de caprichos sea larguísima, que mis paranoias aumenten día sí y día también; que los malos momentos sean muchos, aunque los buenos los superen. Puede que complique lo fácil, que facilite lo difícil, y también puede que tropiece cien mil veces con la misma piedra, pero ten por seguro que siempre me voy a levantar. Siempre.

Es verdad , quiero que lo hagas.

Me tienes, me pierdes, me agarras, me sueltas, me voy y me esperas, me buscas, me encuentras, te acercas, me alejo, te escucho, te cuento, te compro, te vendo, te odio, te quiero, te aprecio, te dejas, me dejo, me muerdes, te muerdo, te huelo, te pido, te ofrezco, te abrazo, te reto, me besas, me ganas, lo acepto. 

todo y a la vez nada.

En el fondo, a todos nos gusta pensar que somos fuertes. Que vamos a poder con todo lo que nos venga encima, que pudimos con lo de ayer y que podremos también con lo de mañana. Pero más en el fondo, sabemos que eso no es verdad. Porque ser fuerte no consiste en ponerse una armadura antirrobo ni en esconderse detrás de un disfraz; ser fuerte consiste en asimilarlo. En asimilar el dolor y en digerirlo, y eso no se consigue de un día para otro, se consigue con el tiempo. Pero como por naturaleza solemos ser impacientes y no nos gusta esperar, escogemos el camino corto. Escogemos el camino de disfrazarnos de algo que no somos y disimular. 
Sobretodo disimular.Si, a todos nos gusta disimular los golpes, sonreír delante del espejo y salir a la calle pisando fuerte, para que nadie note que en realidad, lo que nos pasa de verdad, es que estamos rotos por dentro. Tan rotos que ocupamos nuestro tiempo con cualquier estupidez con tal de no pensar en ello, porque el simple hecho de pensarlo hace que duela. Pero a veces, bueno… a veces tienes que darte a ti mismo permiso para no ser fuerte, bajar la guardia y darte una tregua. Está bien bajar la guardia de vez en cuando. No queremos hacerlo porque eso supone tener un día triste, uno de esos viernes que saben a domingo, un día de esos que duelen, de recordar y echar de menos. A los que ya no están, y a los que están, pero lejos. Sin embargo, hay momentos que es lo mejor que puedes hacer: darte una tregua. Poner tu lista de reproducción favorita, tumbarte en la cama, y si hace falta llorar. Llorar todo lo que haga falta. Eso no nos hace menos fuertes; eso es lo que nos hace humanos.



miércoles, 4 de abril de 2012

Y no tuviera , que cambiar nada del tuyo.

Una vez mas no te das cuenta que muero por tus besos. Que lo que para ti es un bago recuerdo, para mi es la manera de mantenerme lo mas cerca posible de ti y una escusa mas para querer volver a sentir tu cuerpo cerca  mio. Tampoco te das cuenta que añoro tu sonrisa, y ese guiño de ojos que todo lo decia. Que cada palabra tuya con el tiempo se hizo mia y cada momento de debilidad, una experiencia mas vivida. En cada respiración se sumó un te quiero y en cada lamento se unió todo lo que pude llegar a echarte de menos; junto a miles de hechos que hicieron una costumbre el quererte. Añoro tu respiración, que poco a poco iba acelerando cuando te pegabas a mi cuerpo tu forma de aprovechar cada momento y tu vagueza en ocasiones divertida. Aveces siento que lo único que necesito es otro beso y que la distancia que separe tu cuerpo y el mio solo se pueda medir en milímetros. Añoro todas tus virtudes y uno por uno todos tus defectos, que nunca valoré porque para mi eran y serán perfectos. Nunca pedí nada mas que a ti, quizás porque eras la mejor formula para ser feliz y cada vez que me faltabas contaba los segundos que me quedaban para volver junto a ti. Y si tu decides no estar mas aquí, tranquilo traeré una manta y un cojín para seguir contigo en un mundo de sueños donde a pesar de terminar cada mañana tenga lo que de verdad quiero, donde te tenga a ti.

lo hago.

-Dormir del verbo contigo.
+Contigo no es un verbo.
-Ni dormir el propósito.